domingo, 2 de mayo de 2010

Edurne Pasaban, el reto de los catorce ochomiles

En el año 2001 empezó su carrera para subir a las catorce cimas del planeta que superan los ocho mil metros. Este es uno de los retos más conocidos del mundo de la montaña, quizás el más atractivo para el gran público. Ser las montañas más altas de la tierra las convierte en un objetivo deportivo muy popular, similar a otros records en los deportes de competición, agrandado por el hecho de que solo lo han conseguido un reducido grupo de personas. Siempre hombres. Hasta que han aparecido en la carrera varias mujeres: Oh Eun Sun, Edurne Pasaban, Gerlinde Kaltenbrunner y Nives Meroi.

Edurne ha estado acompañada en todas las cimas por un grupo de montañeros experimentados, que han trabajado para que ella se convierta en una de las primeras mujeres ochomilistas. En varias ocasiones ha llegado a la cumbre con otras mujeres (Marianne Chapuisat, Ester Sabadell). Además, ha contado con excelentes patrocinadores, que han apoyado a una mujer en un reto no alcanzado hasta este año por ninguna.

La espectacularidad del reto, la singularidad de la protagonista y la difusión que han recibido sus conquistas en los medios de comunicación, ha convertido a Edurne Pasaban en una mujer muy conocida entre el gran público. Por esa razón, se la considera un referente para superar prejuicios y estereotipos asociados a la mujer y el deporte. Así lo reconocía recientemente Emakunde cuando la felicitaba.

Esta es la lista de sus catorce ochomiles:

2001: Everest, con oxígeno. Con: Silvio Mondinelli, Mario Merelli, Iván Vallejo y Dawa II.

2002: Makalu. Con: Carlos Pauner, Silvio Mondinelli y Mario Merelli.

2002: Cho Oyu. Con: Juanito Oyarzábal, Iván Vallejo y José Ramón Aguirre Marrón.

2003 Lhotse. Con: Iván Vallejo y Jon Goikoetxea.

2003: Gasherbrun II. Con: Juanito Oyarzábal, Josu Bereziartu y Aguirre

2003: Gasherbrun I. Con Juanito Oyarzábal y Josu Bereziartu.

2004: K2. Con: Juanito Oyarzábal, Juan Vallejo y Mikel Zabalza.

2005: Nanga Parbat. Con: Josu Berziartu, Iván Vallejo, Marianne Chapuisat y Ester Sabadell.

2007: Broad Peak. Con: Asier Izaguirre, Iván Vallejo y Ferran Latorre.

2008: Dhaulagiri, Manaslu. Con: Alex Txikon, Asier Izaguirre, Mikel Zabalza, Ester Sabadell, Ferrán Latorre, Juanjo Garra, Muktu y Pemba (sherpas).

2009: Kangchenjunga. Con: Juanito Oyárzabal, Ferrán Latorre, Alex Txikon, Adier Izaguirre, Jorge Egocheaga, Pasang y Zangmu (sherpas).

2010: Annapurna. Con: Asier Izaguirre, Alex Txikon, Joao Garcia y Nacho Orviz.

Ahora está en el Sishapagma. Haga lo que haga, ya está en la historia de las mujeres deportistas.

Para finalizar, un reconocimiento merecido. Como en otras expediciones en el Himalaya, se ha recurrido a un grupo de hombres excepcionales, a los que a menudo se olvida o desprecia. Los sherpas, habitantes humildes de pueblos humildes, con familias y con un futuro corto e incierto. Tienen algo de lo que se aprovechan las expediciones: un cuerpo adaptado a la altura y mucha necesidad económica. También tienen dignidad, para ayudar, sin una sola mirada de desprecio, a la gente que irrumpe en sus montañas sagradas en busca de sensaciones (admirables o rechazables), con los bolsillos rebosando de dinero y que luego se van, muy a menudo dejando su basura y sus cadáveres en lo que antes solo era naturaleza pura.
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Luisa Alonso-Cires

2 comentarios:

ncuentra_silvia dijo...

Pues sabéis una cosa? Que a mí me ilusionaba su reto y su historia profesional. Pero este último sprint por el último ochomil de Pasaban y de la coreana no me ha gustado; creo, y me gustaría eqivocarme, que han puesto sobre la mesa valores tan masculinos como la competitividad exagerada.
No me gustó ver a Edurne hablando mal de la coreana; si es cierto que ha hecho trampas, que lo diga donde tiene que decirlo, sin alharacas, pero no como rabieta cuando vió cercano que no sería ella "la primera mujer". Las dos están haciendo, creo, exhibicionismo de un deporte tan puro y tan especial como el alpinismo.
El record por el record no es un valor positivo en el deporte que me gustaría ver como espectadora. Que por cierto, sólo "consumo" deporte masculino... (autocrítica)
Y otra pregunta para la reflexión: ¿Cuántas mujeres acompañan a estas dos alpinistas en sus expediciones? Rodeadas de hombres, en un mundo de hombres.... ¿no se les habrá pegado algo?

ENclave de ciudadanas por Getxo dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Silvia.
También en el deporte, las mujeres hemos de llegar arriba con nuestros valores. Si hemos de romper la brecha que nos distancia de la práctica deportiva masculina que sea a base de superación personal,solidaridad, respeto a la naturaleza y creando redes con otras mujeres.

Luisa Alonso-Cires