lunes 23 de noviembre de 2009

25 Nov- Día Internacional contra la violencia hacia las mujeres: "Vistamos de lila"


El Día Internacional contra la Violencia hacia las mujeres, 25 de noviembre, de nuevo golpea la puerta de nuestro corazón y sentimientos e interrogantes emanan a borbotones. ¡Es terrible! .¡Cómo es posible que aún existan hombres que maltratan a las mujeres?. También, las mujeres son las culpables de permitirlo ¿ no crees?, ...

Los ayuntamientos, estos días, en el marco de la Campaña promovida por el Gobierno Vasco, bajo el lema “Sin miedo”, realizan una serie de actuaciones e iniciativas. Muchos de ellos, de forma general, repartirán posters con el punto lila. y de manera específica :
En Bilbao:
  • web “Geu Biok”. Portal que pretende incidir en la prevención y llegar a la juventud.
En Getxo:
  • Reparto de un guía para detectar actitudes sexistas en las dos casetas ubicadas en las plazas de las estaciones de Romo y Algorta .

  • Reparto del video clip: eutsi taldeko "Beldur Barik". Ver en: http://www.avatarberdintasuna.blogspot.com/

  • Colocación del punto lila en comercios y ventanas de edificios del municipio.

  • Concentración el 25 de noviembre, organizada por la asociación sociocultural GIZATIAR, a las 19,30 horas, en la Plaza del Puente de Vizcaya de Las Arenas.
Esta bien que nos “vistamos de lila” estos días pero no debemos olvidar la existencia de ese color durante el resto del año. El trabajar contra el maltrato debe ser un compromiso activo de la sociedad. De todos y todas.

jueves 19 de noviembre de 2009

La conciliación y la paternidad responsable.













La conciliación laboral y familiar sigue asociándose a las mujeres. Somos nosotras, las mujeres, las que nos acogemos a la flexibilidad de horarios y reducciones de jornada para poder conciliar mejor nuestra vida profesional y familiar.

En Islandia el padre tiene tres meses de permiso por paternidad. Es su propio derecho individual. Sin embargo, aquí, el hombre puede coger 10 semanas transferidas del cómputo total que le corresponde a la madre. Es muy importante que el hombre, desde el mismo instante del nacimiento de su hijo o hija sienta y asuma la responsabilidad de su cuidado. Después, cuando se incorpore de nuevo a su entorno laboral, será más proclive a acogerse en la empresa a medidas de conciliación.

Herramienta útil para impulsar e incentivar la acogida de medidas de conciliación por los hombres son los convenios colectivos. A la negociación colectiva se le da la potestad de mejorar la regulación vigente, aunque los convenios de muchos sectores son una traslación literal de la normativa general, sin aportar nada. Un verdadero aporte de valor sería la inclusión de medidas de conciliación “con enfoque de hombres y mujeres”. La responsabilidad del cuidado y tareas domesticas no debe ser solamente de las mujeres, sino que debe ser compartida. Eso es la verdadera paternidad responsable.

La conciliación es una medida para el ejercicio de esa paternidad con la que las nuevas generaciones de hombres y mujeres deben crecer en valores de respecto e igualdad.

lunes 16 de noviembre de 2009

Nosotras también bebemos y tenemos arrebatos, pero no matamos

Artículo de gran interés, escrito por Itziar Ziga (escritora feminista)

Nosotras también bebemos y tenemos arrebatos,
pero no matamos


Cuando las mujeres hemos sido históricamente objeto de deseo... parece que no pasaba nada. Cuando somos sujeto de deseo, ya somos putas y, por lo tanto, estamos expuestas a todo

La tarde del lunes 9 de noviembre tuvimos la oportunidad de entrar al juicio por el asesinato de Nagore Laffage. Salimos de la sala después de las 20:00 horas tan estremecidas y heladas como la noche. Mucho se ha hablado estos últimos días sobre las circunstancias que rodearon al fatídico encuentro entre Nagore y su asesino torturador, pero en una sesión del juicio volvimos a escuchar demasiados detalles, probados o inventados, sobre la cantidad de alcohol que pudo ingerir José Diego Yllanes antes de acabar con la vida de Nagore.

Los brutales hechos que se juzgan sucedieron el 7 de julio de madrugada. Cualquiera que conozca esta ciudad en tales fechas, coincidirá con nosotras en que la mayor parte de la población se encuentra en un estado intensamente etílico y, sin embargo, no matan. Si no, los sanfermines serían una auténtica carnicería. Y no es el caso. Nosotras mismas, sin vergüenza alguna, reconocemos que regresamos a casa algunos sábados haciendo eses, pero jamás agredimos a nadie ni se nos pasa por la cabeza matar. Si alguien al emborracharse saca su lado más violento, es su responsabilidad mantenerse abstemio y acudir a terapia para tratar de controlar su agresividad.

Consideramos que debe reformarse el Código Penal para que el alcohol deje de ser un atenuante cuando se juzga a alguien que ha cometido un crimen teniendo en cuenta que, si hablamos del Código de Circulación, el haberse tomado unas copas es agravante, incluso delito en sí mismo. Si matas a otra persona con tus manos, por lo tanto intencionadamente, pero borracho, te rebajan la pena. Si lo hace igualmente borracho, pero atropellándole con el coche, digamos que sin querer, te aumentan la condena. Pero al margen de esta imprevisible revisión del Código Penal, hay otro tema que nos enoja y entristece mucho.

Es espantosamente injusto para Nagore Laffage y para su familia y allegados que se debata tanto sobre la cantidad de alcohol que tomó su asesino para tratar de, en cierta manera, exculparlo o justificarlo. También es indignante que pagar 126.853 euros en concepto de reparación disminuya la pena. Esta claro que la justicia es diferente para la gente rica y la pobre.

En la sala del Juzgado, si cerrabas los ojos, podía tratarse de un juicio por asesinato de un hombre a otro hombre, una mujer a otra mujer, de un atraco... Detalles y más detalles sin análisis ni discurso sobre la desigualdad de género.

Lo que debería haberse juzgado esos días es la conducta de un hombre que no quiso aceptar la negativa de una mujer y la mató. Y, de alguna manera, debería reconocerse públicamente que no fue el alcohol lo que impulsó a José Diego Yllanes a terminar de una manera tan sádica con la vida de la joven Nagore Laffage, sino el machismo.

La cultura de la masculinidad violenta que demasiadas veces sigue imperando en nuestra sociedad y que convierte a un hombre en un macho capaz de matar por el simple hecho de que una mujer decida lo que quiere o no hacer con su propio cuerpo. De nada de esto se ha hablado en el Juicio de Nagore, a pesar de los numerosos estudios, investigaciones y aportaciones de profesionales especialistas en violencia machista.

Con este juicio, en vez de avanzar en la conquista de nuestros derechos, podemos retroceder. La lección dice: chicas, no os vayáis con cualquiera; chicas, no hagáis lo que os dé la gana... de nuevo la sexualidad ligada al miedo.

Alguna gente se llega a plantear: ¿y por que subió al piso? ¿Era ligona? Esto último se planteó en el propio juicio.

¡Basta, por favor! Cuando las mujeres hemos sido históricamente objeto de deseo... parece que no pasaba nada. Cuando somos sujeto de deseo, ya somos putas y, por lo tanto, estamos expuestas a todo.

Sólo si nos dejamos de etílicas e insultantes justificaciones y afrontamos los hechos desde su raíz (el machismo una vez más) esta horrible tragedia servirá un poquito para que todas y todos reflexionemos sobre el modelo de sociedad que deseamos y quizás seamos más responsables y más libres.

(*) Firman también este artículo: Silvia Fernández (historiadora feminista) y Julia Munarriz (trabajadora social feminista).

jueves 12 de noviembre de 2009

Fondo Estatal y nuestras reinvidicaciones

Escrito dirigido a todos los partidos políticos del ayuntamiento de Getxo:

El Ministerio de Política Territorial ha creado recientemente el Fondo Estatal para el Empleo la Sostenibilidad Social, dotando a Getxo de un total disponible de 8.784.804 euros*. La dotación financiera tiene como objetivo subvencionar gastos corrientes originados por la prestación de servicios sociales, entre otros.

Nosotras, las mujeres de Enclave de ciudadanas de Getxo, desde hace dos años reivindicamos la implantación de servicios para personas dependientes, casa o pisos de acogida para las mujeres victimas de maltrato y una Casa de las mujeres. Este es un momento propicio para que consideren estos proyectos prioritarios y los justifiquen dentro del importe otorgado al municipio.

No tenemos duda de que más de uno de los proyectos mencionados son viables de financiación en el Capitulo II- Procedimiento para la financiación de proyectos de inversión artículo 9, epígrafe l) del Real Decreto-ley 13/2009, de 26 de octubre, por el que se crea el Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local. Por ello, esperamos que escuchen a la ciudadanía y cubran alguna de las carencias existentes en Getxo en el ámbito social.

ENclave de ciudadanas por Getxo
Getxo, 6 de noviembre de 2009


* Fuente: Ministerio de Política Territorial

martes 10 de noviembre de 2009

Techo de cristal, laberinto y suelo pegajoso.


Hombres y mujeres aportamos características específicas a la gestión empresarial de las empresas ó Management. Ya se sabe el idioma inglés cada vez “viste más”.

Expansión, uno de los periódicos de mayor tirada en el mundo de la Economía está ofreciendo actualmente, por el módico precio de 5,95 euros volumen, una colección denominada Top Ten Business Experts. Este lunes la publicación ha sido “La fuerza de las mujeres”, obra de la primera mujer directora de una Escuela de Negocios de España, Lourdes Molinero.

Realmente interesante el abordaje que realiza Molinero sobre el Techo de cristal, término que cuajo en los 80 y que se refiere a un conjunto de normas sutiles y no escritas que dificultan el acceso de las mujeres a cargos directivos. Más que techo de cristal lo que existe, según ella, es un laberinto de obstáculos que las mujeres deben sortean para su promoción. Algunos de esos obstáculos son:

  • Falta de flexibilidad del entorno laboral.
  • Percepciones negativas que soporta la mujer directiva
  • Falta de formación de alta dirección
  • Falta de modelos femeninos, mentoras, profesoras y redes de apoyo.
  • Dificultad percibida de combinar la vida privada con la vida profesional en una carrera de alta dirección
  • La existencia de modelos de gestión masculinos.
  • Falta de referentes, escasos modelos de éxito.
  • Ausencia de las redes de relaciones de la élite económica.
Y, además de todo ello, las mujeres no se pueden despegar de ese suelo pegajoso construido con la responsabilidad del cuidado, las tareas domésticas, los comportamientos y actitudes que nos exige la sociedad aún patriarcal. Total, que la descripción gráfica de esa mujer que desea promocionarse dentro de su empresa es de completo descoyuntamiento.

lunes 2 de noviembre de 2009

Las amamas: colchón y red familiar.


Hace unos día, Enrique Aldekoa, un seguidor de nuestro blog, nos comentó personalmente que no habíamos nunca escrito sobre el papel de las amamas. El, aita de dos niñas pequeñas, considera fundamental su apoyo.

¿Qué haríamos sin ellas?. Muchas menos cosas, sin duda. Son madres, son suegras, pero sobretodo “amamas” Están siempre ahí. Nos hacen la compra, cuidan de nuestros hijos e hijas. Cuando han dado por finalizada la crianza y la educación de sus hijos e hijas y éstos/as han “volado del nido”; inician un nuevo itinerario.

Es cierto que suelen decir frases del tipo de: “yo estoy para malcriarlos, para educarlos están sus padres”, “para lo poco que estoy con ellos/ellas les doy todo”, “esta es una nueva etapa en mi vida,…..” Pero, es también bien cierto que viven la preocupación y responsabilidad con más intensidad. Puede que sea por la edad. Las capacidades y habilidades se van mermando y el sentir que no pueden hacer todo lo que podían hacer cuando eran más jóvenes les angustia y les origina conflictos. Puede que sea que sus nietos y nietas les generen un sentimiento afectivo encadenado al filial afectivo de sus hijos e hijas. ¿Se podría definir doble afectividad?.

En definitiva, renuncian a viajes de ocio, a vidas tranquilas, por estar siempre dispuestas a echar una mano. Nos suavizan y nos endulzan la vida con sus deliciosas croquetas y sus olorosos y nostálgicos postres que nos hacen revivir nuestra infancia. ¿Les podemos pedir más? ¡Más bien les debemos mucho! A cambio: manifestaciones de amor, de vez en cuando un detallito, y suma y sigue, …

- dedicación especial a la amama de Enrique-

martes 27 de octubre de 2009

Continuando con los roles de siempre

El Gobierno quiere impulsar la contratación de 150.000 mujeres mayores de 45 años. El hecho, en si mismo, se puede calificar de magnífico. Baja la calificación cuando conocemos el “Cómo”.

La diputada socialista Arrixu Marañon ha declarado que el desarrollo de la Ley de Dependencia está generando grandes bolsas de trabajo. Así aprovechando la conyuntura muchas mujeres “expertas en el cuidado de la infancia y de las personas mayores, pueden integrarse en el mercado laboral" y tener un derecho a una pensión; después de realizar una formación específica a través del INEM

Esta iniciativa es de cara y cruz. La cara de la moneda es que es una oportunidad para la visibilización y normalización de ese trabajo tantas veces desarrollado desde la economía sumergida. El trabajo se transforma en empleo y se regulariza. Las mujeres obtienen un salario. La cotización a la Seguridad Social les permitirá, a su retirada del mercado, obtener una pensión de jubilación. Pero, como toda moneda también existe la cruz. El rol del cuidado siempre ha estado asociado a las mujeres. Ellas han sido, son, y al parecer aún se fomenta que continúen ejercitándo su rol tradicional.

¿ Donde están las políticas transformadoras de profesiones estereotipadas de hombres y mujeres?. Para conseguir que las mujeres opten, desde la plena libertad, por empleos hasta ahora masculinizados, las administraciones públicas de todos los niveles deben aplicar medidas en ese sentido. ¡No continuemos trasladando al mercado laboral las tareas realizadas por las mujeres durante largo tiempo en el ámbito de la familia!. Los sectores de actividad no deben ser ni masculinizados ni feminizados sino compartidos por todas las personas: hombres y mujeres.